Amor por el Yoga

Amor por el Yoga

Amor por el Yoga

Hola ¿cómo están? Como Organiʞa Comestics queremos brindarles este espacio, su espacio para compartir distintas experiencias y sabidurías desde distintas órbitas, que para nosotras son relevantes y parte de nuestra filosofía, por ello iremos conversando de alimentación saludable, terapias complementarias, sonoterapia, coaching ontológico, rituales sagrados, cruelty free, reciclaje, técnicas de meditación y muchos más ¿De qué te gustaría conversar?

Hoy el inicio de nuestro y su blog, lo iniciaremos hablando de una antiquísima práctica y tradición que nos invita a conectar el cuerpo, la respiración y la mente: El Yoga. Para ello, hemos invitado a Paloma Pérez, nacida en Viña del Mar, instructora de esta poderosa práctica.

¿Por qué Yoga? 

Con esta pregunta vuelvo unos años atrás a cuando esta práctica no encontraba ningún espacio en mi forma de vida.

Mi día partía muy temprano, tomaba el metro a la universidad, un par de horas camino de regreso a mi casa, otro tanto estudiando y el fin de semana trabajaba. 

Si bien siempre sentí curiosidad por esta disciplina, la verdad es que mi ritmo diario no me lo permitía (o eso pensaba), los momentos que tenía libres prefería “relajarme”, ver alguna película o pasar rato con amigos. La actividad física para mí tenía un objetivo sumamente superficial y físico, para nada integral.

Desde el año 2014 mi rutina se intensificó y los cambios de carrera, de casa y de país le exigieron a mi cuerpo muchísimo. Yo me mantenía “tranquila” y segura de que podía con todo y que el estrés y la ansiedad eran parte de ser un ser humano más en este planeta. 

Esto no es una historia tipo “un día fui a una clase de yoga y mi vida cambió”, me hubiese gustado que sí - ja-, pero la verdad es que hasta el año 2017 tuve muchos encuentros y desencuentros con mi práctica. Cada vez que terminaba mi rutina podía sentir lo bien que me hacía, pero me auto definía como “indisciplinada” y “dispersa”. Curiosamente, así como no lograba constancia en el yoga, tampoco lo hacía en otros ámbitos.  

Elegirlo como modo de vida no fue fácil. Hay muchos prejuicios en occidente hacia el yoga (o había) y al menos en Chile, era costoso. Por otro lado, la práctica permanente va quitando capas a lo que creemos ser y cuando nos encontramos un poco más desnudos ante nosotros, surge la incomodidad. 

Sin embargo, los beneficios que podemos recoger de este arte milenario son infinitos. La flexibilidad que se va adquiriendo en el cuerpo, repercute en la mente, lo mismo la estabilidad y equilibrio. Como es arriba es abajo, como es adentro, es afuera.

Este año nos ha demostrado a muchos que, desde un lugar incómodo y muchas veces doloroso, podemos nacer y renacer cuantas veces queramos y eso es para mí, en gran parte, YOGA: la posibilidad de cada día enfrentarte a una práctica físicamente similar, pero mental y espiritualmente nueva. 

Es algo así como una metáfora de vida donde la competencia, tan manoseada por estos días, se transforma en amor propio y ganas de superación. Aprendes o encuentras herramientas para manejar mejor tus frustraciones y miedos y, sin darnos cuenta, vamos siendo cada vez más amables con nuestro organismo. 

Esto último es muy lindo ya que esta amabilidad hacia uno mismo se empieza a ver reflejada hacia otros y hacia el medio en que vivimos. Es inevitable, convivimos todo el tiempo y lo que hacemos dentro de nosotros, de forma consciente y desde el amor, se refleja en nuestras acciones.

Creo que los tiempos nos están demandando con suma urgencia el comenzar a pensar en red. El Yoga nos entrega eso. Nos enseña que somos un todo, compuesto de muchísimas partes y lo que le ocurre a una, afecta al resto. Si esto ocurre en mí, ocurre también en otros y quizás también en la naturaleza y muy probablemente en todo lo que me rodea.

Sinceramente, estoy convencida de que le sirve a todo el mundo y hoy hay muchísimos estilos, plataformas y personas dispuestas a compartir conocimientos. No se necesita el mat más caro o la ropa más linda, tampoco hay que saber meditar o llevar una vida “espiritual”. Simplemente ganas y compromiso con nuestro bienestar y el de todos.

Práctica y todo llegará-

Nos vemos pronto… ¿qué les gustaría saber de la práctica del yoga? Dejen sus inquietudes en hola@organika-cosmetics.cl y en mi próxima publicación les responderé.

Paloma Pérez Montaner

Instagram @ggarrza

Celular: +56 9 8741 3759