Nuestra Piel: Nuestro tercer riñón.

Nuestra Piel: Nuestro tercer riñón.

Nuestra Piel: Nuestro tercer riñón.

Nuestra piel se ve muy influenciada por lo que comemos, esto porque la piel actúa como nuestro tercer riñón, ayudándonos a eliminar las toxinas. De ahí lo importante que es la forma en que nos alimentemos y mantenemos un equilibrio en el consumo de aceites grasos esenciales como el Omega 3 y Omega 6. 

A lo largo de los años hemos ido modificando nuestra forma de alimentarnos. Hace millones de años el hombre comía lo que la naturaleza le entregaba y en base a sus necesidades genéticas, no había exceso de alimentación, basando su dieta principalmente en alimentos brutos, no refinados. Adaptándose a comer mucho o poco, según la temporada o el contexto. 

A medida que fue pasando el tiempo, hace 6.000 años atrás aproximadamente, el hombre comenzó a añadir a su dieta alimentos de cultivos puros, incorporando la ingesta de leche y carne de manera mas regular. Esto trajo consigo en algunas personas la aparición de intolerancia al gluten ya que su sistema genético no estaba adaptado a este rápido cambio 

Desde hace 60 años, con la modernización y la industria agroalimentaria, hemos visto cambios importantes en nuestra salud, con la ingesta de alimentos procesados, los que traen 4 veces más Omega 6 que Omega 3, cuando el ratio ideal es de 1 (O6) a 4 (O3). Considerando que nuestras necesidades genéticas no han cambiado, pero si los alimentos que consumimos, se ha visto un aumento en los casos de enfermedades, tales como, diabetes, sobrepeso, cáncer, enfermedades autoinmunes e inflamatorias. 

Esto, nos obliga a plantearnos como comemos y cuanto ejercicio realizamos, como es nuestra rutina, y cuales son los componentes que tienen los alimentos que consumimos. 

Adoptar buenos hábitos de nutrición se vuelve cada vez más importante. Adoptar una dieta equilibrada nos permitirá mejorar nuestra salud y la calidad de nuestra piel. Por ello, intenta no consumir un exceso de grasas Omega 6, ya que esto afectará negativamente al sebo de la piel, come alimentos ricos en Omega 3, como nueces, piñones, aceite de linaza y cuando comas carne o pescado asegúrate de no calentarlo a altas temperaturas, ya que el Omega 3 es muy sensible al calor. 

Lee las etiquetas de los productos que consumes, arma una dieta equilibrada y prepara tus alimentos de la manera más adecuada para conservar sus nutrientes naturales. 

¡Somos los que comemos!